NOCHES DE PLACER

Diez y media de la noche y Juan Pérez recién sale de su trabajo. Tiene que cruzar algunas calles del centro histórico de Trujillo para tomar el último vehículo que lo desplazará a su domicilio. Al trote pasa por el mercado central de Trujillo, medio desapercibido y preocupado, seguramente porque le esperan con la cena fría o tal vez ni la cena encontraba.

De pronto un hombre alto, desteñido, de rostro enjuto le aborda, en media calle, a Juan Pérez y le pregunta en qué lugar de Trujillo podía descargar sus deseo sexuales, ya que había tenido un largo viaje desde Argentina y quería relajarse un rato: “¿Che pibe, conocés un lugar donde pueda ‘culear’ esta noche?”. Un poco desconcertado Juan Pérez le responde: ¿observas aquella chica de minifalda, que globea cínicamente en cada instante y mueve su bolso en dirección de las agujas del reloj? “Sí, che pibe”, le responde con una alegría desmedida el argentino. Esa es una ‘culeadora’, como la llamas tú, le dijo y continuó adelante.

Situaciones como la de Juan Pérez debe suceder a diario en el centro de Trujillo. Convirtiéndose ésta, de repente en, ya no en la capital de la cultura, sino, en la capital del comercio sexual. La prostitución es considerada como el oficio más antiguo del mundo y Trujillo no escapa al ejercicio de esta actividad. Se halla en pleno centro histórico, de una manera clandestina, y nadie hace algo por erradicarlo, pese a que existen riesgos en contra de la salud pública.

Esta actividad se ha convertido en nuestra ciudad como parte de una cultura nocturna basada en el negocio y el placer sexual. Los ciudadanos noctámbulos se ven diariamente molestados por estas trabajadoras sexuales que ofrecen una orgía sexual por unos cuantos billetes de veinte o treinta soles. Estas vendedoras de sexo se concentran a diario desde las nueve o diez de la noche. Todo depende si es principio de semana o fin de semana.

Los fines de semana la demanda es alta. Hay clientes que forman su cola, se dan su vueltita por la plaza de armas, mientras atienden al último parroquiano. No tienen descanso, están coito, coito y coito, toda la noche. En cambio los primeros días de la semana si que descansan. Todo este negocio del placer sexual se concentra, principalmente en las inmediaciones del Mercado Central: entre las esquinas de Jr. gamarra y bolívar, también entre el Jr. ayacucho y gamarra. Después, entre el Jr. junín con ayacucho, y entre el Jr. bolívar y junín, ya a las 2 de la mañana emprenden la retirada, seguramente agotadas pero felices porque finalmente consiguieron su objetivo: don dinero. Un dato más.
En Trujillo existe un alto riesgo de contagio de enfermedades venéreas y las prostitutas constituyen un foco infeccioso innegable y potencial. Conforme a los datos estadísticos de la Dirección Regional de Salud Pública, el año 2004 hubo 106 casos reportados de SIDA Y VIH en La Libertad (SIDA 38 y VIH 68). La provincia de Trujillo reporta la mayor cantidad de casos con 70.75% (75/106) del total regional y el distrito de Trujillo con 53.3% (40/75) del total provincial.

ANEXOS:
Documental: Prostitución y mafia (filmado en madrid-españa)
Parte 1
Parte 2


NOCHES DE PLACER

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Diez y media de la noche y Juan Pérez recién sale de su trabajo. Tiene que cruzar algunas calles del centro histórico de Trujillo para tomar el último vehículo que lo desplazará a su domicilio. Al trote pasa por el mercado central de Trujillo, medio desapercibido y preocupado, seguramente porque le esperan con la cena fría o tal vez ni la cena encontraba.


De pronto un hombre alto, desteñido, de rostro enjuto le aborda, en media calle, a Juan Pérez y le pregunta en qué lugar de Trujillo podía descargar sus deseo sexuales, ya que había tenido un largo viaje desde Argentina y quería relajarse un rato: “¿Che pibe, conocés un lugar donde pueda ‘culear’ esta noche?”. Un poco desconcertado Juan Pérez le responde: ¿observas aquella chica de minifalda, que globea cínicamente en cada instante y mueve su bolso en dirección de las agujas del reloj? “Sí, che pibe”, le responde con una alegría desmedida el argentino. Esa es una ‘culeadora’, como la llamas tú, le dijo y continuó adelante.

Situaciones como la de Juan Pérez debe suceder a diario en el centro de Trujillo. Convirtiéndose ésta, de repente en, ya no en la capital de la cultura, sino, en la capital del comercio sexual. La prostitución es considerada como el oficio más antiguo del mundo y Trujillo no escapa al ejercicio de esta actividad. Se halla en pleno centro histórico, de una manera clandestina, y nadie hace algo por erradicarlo, pese a que existen riesgos en contra de la salud pública.

Esta actividad se ha convertido en nuestra ciudad como parte de una cultura nocturna basada en el negocio y el placer sexual. Los ciudadanos noctámbulos se ven diariamente molestados por estas trabajadoras sexuales que ofrecen una orgía sexual por unos cuantos billetes de veinte o treinta soles. Estas vendedoras de sexo se concentran a diario desde las nueve o diez de la noche. Todo depende si es principio de semana o fin de semana.

Los fines de semana la demanda es alta. Hay clientes que forman su cola, se dan su vueltita por la plaza de armas, mientras atienden al último parroquiano. No tienen descanso, están coito, coito y coito, toda la noche. En cambio los primeros días de la semana si que descansan. Todo este negocio del placer sexual se concentra, principalmente en las inmediaciones del Mercado Central: entre las esquinas de Jr. gamarra y bolívar, también entre el Jr. ayacucho y gamarra. Después, entre el Jr. junín con ayacucho, y entre el Jr. bolívar y junín, ya a las 2 de la mañana emprenden la retirada, seguramente agotadas pero felices porque finalmente consiguieron su objetivo: don dinero. Un dato más.
En Trujillo existe un alto riesgo de contagio de enfermedades venéreas y las prostitutas constituyen un foco infeccioso innegable y potencial. Conforme a los datos estadísticos de la Dirección Regional de Salud Pública, el año 2004 hubo 106 casos reportados de SIDA Y VIH en La Libertad (SIDA 38 y VIH 68). La provincia de Trujillo reporta la mayor cantidad de casos con 70.75% (75/106) del total regional y el distrito de Trujillo con 53.3% (40/75) del total provincial.